¿Cómo
se reproduce el castaño?
El
castaño se multiplica ordinariamente por siembra de la semilla cuando
se destina a la formación de árboles de monte y por plantación
de pies jóvenes, criados en semilleros y que se injertan después,
cuando se cultiva para la obtención de frutos.
Las castañas
que han de servir para la siembra deben ser sanas y de buena calidad, no importa
que sean grandes o pequeñas, a este respecto, poca importancia debe concederse
a la prueba de la inmersión, pues no es raro que castañas que
flotan en el agua, germinen perfectamente. El que floten en el agua puede ser
debido al vacío que queda entre la cáscara y la almendra, formado
por la contracción que ésta experimenta al desecarse.
La siembra
de asiento de las semillas se efectuara en otoño o primavera, según los
climas, sobre terreno labrado, limpio de hierbas y no alomado, colocando dos
o tres castañas en cada hoyo distantes entre sí un metro o metro
y medio, a una profundidad de 3 a 6 cm., según los terrenos.
Las plantas
jóvenes se trasplantan generalmente en el mes de noviembre en los países
templados y en el mes de febrero o marzo en los países fríos,
colocándolas a una distancia de un metro o metro y medio si se desea
la formación de árboles de monte y de 8 a 20 metros según la fertilidad
del terreno, si se destinan al aprovechamiento del fruto. La densidad de plantación
varía según los terrenos y climas pues en general podemos decir
que oscilaráde 400 a 1000 pies/Ha en forestaciones protectoras y de 625
a 1000 pies/Ha en forestaciones productoras.
Los hoyos
para la plantación se harán de 40x40x40 cm. aproximadamente y
si estamos en zona de ladera pasaremos con la azada en la tierra removida una
plataforma horizontal, o con ligera contrapendiente, excavando unos regueros
en el trozo de ladera inmediatamente superior para aprovechar mejor el agua
de lluvia.
Para
que el castaño fructifique más rápidamente y dé
frutos de calidad se injerta en la primavera del 2† año, después
de verificada la trasplantación, utilizando injertos de variedades que
den frutos de calidad superior.
Los castaños
no injertados, llamados regoldanos, no dan fruto hasta al menos los 25 años,
en cambio, los castaños injertados producen fruto a los 7 u 8 años
de haberse aplicado el injerto. El máximo producto lo dan a los 40 años.

